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Lo Más Normal Es Que No Lo Leas

Lo más normal es que no lo leas

 A cuántas personas conoces que hagan algo diferente a lo que hacen los demás? Vives en una sociedad en que lo normal abunda. De hecho, abunda de todo. Tienes másdonde elegir, más miedo, más cambios, más incertidumbre, todo puedes encontrarlo más barato, etcétera. Sin ir más lejos, cada día hay más personas sin trabajo. Por eso, lo más complicado es diferenciarse.

Si estás en el paro, es el momento de que te reinventes. Tienes esa oportunidad. Seguro que alguien a quien conoces tiene un trabajo que no le gusta y no puede cambiar. Tú sí puedes hacerlo. Tú puedes elegir el camino que quieras. Tú puedes perseguir tus sueños. Eso sí, cuanto más te diferencies de los otros, mejor te irá. Tu currículum será seleccionado entre doscientos más. ¿Crees realmente que si lo elaboras de forma convencional llamarás la atención? ¡Si como tú hay doscientos, o más!

¿Por qué te empeñas en ser convencional?

Trabajes o no, la capacidad que tengas de innovar es crucial para tu futuro. La innovación siempre se valora en las empresas. Ahora bien, ¡como innoves, ten por seguro que otros te copiarán! Eso sí, los que te copian son normales. Además, con tanto “más de lo mismo”, esas copias serán más baratas. La abundancia provoca el “low cost”. Lo barato va en aumento. Lo barato te emociona, te conquista. Es más, siempre habrá alguien que hará tu trabajo por un sueldo inferior.

¡Tienes que innovar, no te queda otra!

Innovar significa que tienes que solucionar los problemas con reglas propias. Innovar es crear lo que no existe. Innovar es aportar valor. Innovar implica competir contra ti mismo o contra ti misma. Por eso tienes que aprender a desaprender. Lo que aportas hoy, mañana ya no valdrá, te lo habrán copiado. ¿Tu propuesta es rechazada por la sociedad? Si es así, es que estás innovando.

Lo normal da resultados normales, por no decir mediocres, pero los que te rodeamos queremos lo mejor de ti.

Si te sirve de algo, ahora se trata de profundizar en el ser humano emocional, no en el racional. Tú necesitas que te emocionen. Y tus clientes, tu pareja, tu jefe y el que te entrevista para un empleo también. Yo necesito que te emociones.

Por eso, la lógica y lo racional no tienen mucho sentido cuando todo cambia a gran velocidad. Vives en una sociedad del exceso y de la inmediatez. ¿Conoces a alguien que sea adicto o adicta a la velocidad? ¡Cómo le cuesta prestar atención, eh!

Nadie te prestará atención si eres uno más entre la multitud. ¡Es que eres invisible! De manera que dime qué capacidad de mostrarte y de innovar tienes, y te diré cuánto vales.

Si me permites una sugerencia: ¡innova con ética y estética!

No puedes crecer a costa de los demás. Tienes que tener clase, tienes que saber-ser, saber-hacer y saber-estar. Hablar de ética es hablar de hacer el bien y hablar de estética es hablar de hacerlo con sensibilidad y de forma bella.

¡Innova respetando!

Lo siento, tu futuro es más de preguntas que de respuestas. Por tanto, ¡no respondas, pregunta!

¿Qué tienes pensado hacer diferente mañana?

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